Un film inteligente y lleno de suspenso del director Alex de la Iglesia con un guión sumamente elaborado. Elijah Wood despegado del papel de Frodo de El Señor de los Anillos y John Hurt en un excelente trabajo actoral son los actores principales de “Los Crímenes de Oxford”.
Me incliné a ver Los Crímenes de Oxford esperando encontrar un film típico del director español (Bilbaíno) Alex de la Iglesia. Un director que me fascina por su innagotable inteligencia y originalidad que plasma en sus películas.
Desde “El Día de la Bestia”, film de terror y humor, pasando por “800 balas”, “Crimen Ferpecto” y “Muertos de Risa”, su mejor tratamiento está dado por historias de terror, aventuras, suspenso en donde nunca falta el humor irónico y ácido.
En esta ocasión, me sorprende, es un cambio en su historia cinematográfica. Es su segunda película internacional desde “Perlita Durango” (quizá lo más flojo de su carrera) y ya no existe ese humor característico.
Aunque si vale detallar lo minucioso del guión y la trama.
La historia arranca cuando un estudiante estadounidense (Elijah Wood) llega a la Universidad de Oxford en Inglaterra tras una especie de fascinación de las teorías lógicas y matemáticas de un profesor (John Hurt). Descubre el asesinato de la casera donde se hospeda, quien en su pasado fue parte del equipo que descifró el Código Enigma de la Segunda Guerra Mundial.
Poco tiempo después, el profesor de lógica recibe una nota donde se indica que es el primero de varios asesinatos más.
Estudiante y profesor se unen para buscar al asesino a través de códigos e indicios matemáticos para encontrar el patrón de las muertes.
Basada en el libro “Oxford Murders” (Crímenes Imperceptibles), de Guillermo Martínez, “Los Crímenes de Oxford” logra con brillantez mantenernos atentos hasta el final en una historia plagada de simbología matemática aunque los individuos normales en ocasiones podamos perder algunos detalles.
Película intelectual al máximo y llena de intrigas en que todo es sospechoso incluso los actores principales.
Quizá una de las críticas negativas que se le pueden indicar es la extensión (1 hora y 50 minutos) en los que las explicaciones y teorías matemáticas y lógicas logran enredar un poco al espectador (aunque quizás ésta sea la idea de Alex de la Iglesia), se vuelve un poco tedioso sobre la mitad de la película.
Rodada en Gran Bretaña, obviamente está impregnada de un estilo inglés ceremonioso.
Sorprendentes revelaciones sobre el final.
John Hurt, actor de renombre resalta también en este papel excéntrico.
Elijah Wood quizá en una actuación entre aceptable y mediocre. Su trabajo no convence y es quizá que su cara aniñada no puede despegarse del personaje de Frodo o de anteriores trabajos de niño actor de Hollywood.
En definitiva una buena presentación visual y cinematográfica, que además es un reto intelectual, excelentemente armado en un sólido guión escrito por el propio de la Iglesia y Jorge Guerricaecheverría, apoyado por interpretaciones muy estables en lo general.
Es obvia también la cinta como una película inglesa por encargo a un director distinto. Me quedo con sus anteriores trabajos, con el Alex de la Iglesia original aunque tampoco puedo denostar “Los Crímenes de Oxford”… se puede ver… pero vayan bien descansados y muy atentos…
TE MOSTRAMOS EL TRAILER DE “LOS CRIMENES DE OXFORD”









